OLGA BREESKIN En Catedral de Milagros
"Y a Aquel que es poderoso para hacer todas las cosas mucho mas abundantemente de lo que pedimos o entendemos, según el poder que actúa en nosotros, a el sea gloria en la iglesia en Cristo Jesús por todas las edades, por los siglos de los siglos. Amén"
Damos la gloria a nuestro Señor por la victoria obtenida durante nuestro congreso de mujeres este fin de semana, dentro del cual planeamos tener un evento especial, al cual llamamos "Una Noche con el Rey". , puedo decir que realmente fue eso en para cada una de nosotras. Tuvimos una asistencia de casi 200 mujeres entre ellas personas que no conocían al Señor como su Salvador las cuales entregaron sus vidas al Rey esa gloriosa noche.
El Señor tan hermoso y precioso como El es en su naturaleza divina hizo mucho mas abundantemente de lo que nosotras como líderes de la red de damas de nuestra congregación pedíamos durante el tiempo de ayuno y oración. Puedo testificar que desde que entrabamos al Salón Familiar donde realizamos la cena podía sentirse una atmosfera de alegría y paz. La atención esmerada y excelente para cada una de las mujeres por parte de los jóvenes y jóvenes adultos varones de nuestra iglesia fue impresionante para cada una de las mujeres que asistieron.
El momento especial durante la predicación donde el Señor nos hablo a cada una de nosotras como mujeres de lo especiales e importantes que somos para El y el momento culminante fue la ministración donde cada una de nosotras entro a la "cámara del Rey" y fuimos coronadas reinas. El Espíritu Santo toco nuestras vidas con su preciosa unción llenándonos de gozo hasta rebosar.
Gracias Señor .A ti sea la gloria, porque tú hiciste mucho más de lo que te habíamos pedido, nos sorprendiste llenándonos de tu amor.
Mujer virtuosa, ¿quién la hallará?
Porque su estima sobrepasa largamente a la de las piedras preciosas. El corazón de su marido está en ella confiado, Y no carecerá de ganancias. Le da ella bien y no mal. Todos los días de su vida. Busca lana y lino, Y con voluntad trabaja con sus manos.
Su lámpara no se apaga de noche. Se ríe de lo por venir. Abre su boca con sabiduría, Y la ley de clemencia está en su lengua. Considera los caminos de su casa, Y no come el pan de balde. Se levantan sus hijos y la llaman bienaventurada; Y su marido también la alaba: Muchas mujeres hicieron el bien;
Mas tú sobrepasas a todas. Engañosa es la gracia, y vana la hermosura; La mujer que teme a Jehová, ésa será alabada. Dadle del fruto de sus manos, Y alábenla en las puertas sus hechos.
He aquí que tú eres hermosa, amiga mía; he aquí que tú eres hermosa; Tus ojos entre tus guedejas como de paloma; Tus cabellos como manada de cabras Que se recuestan en las laderas de Galaad.Cantares 4:1